Aún sabiendo que no sabes quedarte me empeño en ponerte una casa en mi piel. La amueblo, la limpio todos los días y me siento a esperarte. A veces silencioso, otras veces escandaloso y alegre. Se que te gusta viajar y que tu cuerpo lo tienes en muchos lugares. Y aún así te amo, aún así me enamoro de todas las partes que eres tú. Incansable, eterno niño, a veces cuando ya es muy noche me dan ganas de cerrarte las puertas para que no huyas, para que te quedes. Cerrar las ventanas para que no escapes… Pero soy fanática de verte volar. Aún sabiendo que no sabes quedarte me empeño en ponerte una casa y meterme en ella para que la encuentres cálida, para que me encuentres en ella.

De noches y melancolías…Mercedes Reyes Arteaga. (via la-chica-de-adamantium)

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