La llegada de internet, a una familia de clase media, supone todo un suceso: Noticias, música e información de todo un cuanto hay, todo pensado con la intención de mejorar “La calidad de vida” de las personas. Hasta allí todo bien, todo bonito. El nuevo invento se incorpora de lleno a la vida familiar, las sorpresas, son al por mayor.

Hacia poco que nos habíamos cambiado al nuevo departamento con mi ex mujer y nuestro hijo y estaba todo bien, bien en el sentido estricto que otorga una relación de ya mas de diez años. Y nada, lo típico, yo trabajaba y mi mujer se quedaba en casa mientras se adaptaba a la nueva ciudad. Nuestro hijo, hacia nuevos amigos en el condominio.

Comencé a ver películas de adultos en mis ratos libres mientras estaba a solas, y bueno, cuando mi mujer llegaba a casa me encontraba en llamas y siempre sabia como apagar mi calor con el fuego de su sexo, la dinámica nos venia de maravillas, follábamos todos los días y cada rincón del departamento era un lugar lleno de posibilidades, lleno de poses por descubrir.

Claro, mientras yo me sumergía (a escondidas) cada ves mas profundo en las turbias aguas del cine xxx me pasaba todo tipo de películas con las agiles, estilizadas, voluptuosas y flexibles actrices porno. el problema, es con el correr de las semanas, cuando llegaba la hora de hacerlo, de hacerlo con una mujer de verdad, mi mujer, la cosa comenzó a cambiar. Me volví un tanto loco. Si bien mi ex mujer era muy atractiva, no era como las chicas de internet que tanto me excitaban, como que miraba a  mi chica, recordaba a las “otras” en acción y se me quitaban las ganas en pleno acto amatorio, y vamos haciéndole el quite, vamos poniendo escusas.

Se que suena terrible y vomitivo a la vez, pero fue así. Ciertamente le cause un gran dolor a mi ex mujer, quebrante profundamente su ego llegando, casi al borde de la sicosis. De ahí vinieron las discusiones, el llanto por nada, las idas y venidas al sicólogo, el velador lleno de pastillas y ciertamente, el principio del fin de lo nuestro.

Si. Internet, este internet desde donde hoy escribo esto, fue el principio del fin. No lo supe, hasta que una tarde en mi habitación de soltero, caí que el porno ya no me excitaba tanto, que la dinámica de follar “Perfect” era lo mas sobrevalorado que existía y que yo, con todo lo listo que me creía, había caído como un principiante en las garras de la exacerbación del sexo propuesta por los medios. Caí en que si, puede resultar entretenido ver una porno de vez en cuando; Pero nunca, nunca será como follar con una mujer de verdad, que nunca será como follar con “Tu” mujer.

La cuenta me salió muy cara, aprendí la lección, Hoy mi mujer en los brazos de otro, yo sentado frente al computador.

– Narración original de Psychofinger.

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