Una chica aparece en Badoo, 23 años, casada, bisexual, le hace al swinger y a los tríos. Me dice que le gustan mis fotos y lo que expongo en mi perfil. Me manda un mensaje interno. Comenzamos a hablar. Me pregunta si soy gay, le digo que no. Que fome me dice, los guapos como tu siempre son heterosexuales. Le pregunto por que, no responde. La conversación se acaba, es de madrugada, no insisto.
Domingo a media tarde. la chica de los 23 aparece, me envía un nuevo mensaje.
-¿Como estas?
– Ocupado le digo.
– De cuando no tienes sexo
– Desde anoche (mentí).
-¿Te gustaría hacer un trió conmigo y mi marido?
-No estaría mal. Eso, si te lo hacemos entre los dos.
Responde que si, que es lo usual en esos casos, pero me dice
que en realidad, quiere salir de una duda.
– Mi marido hizo un trió con una pareja amiga mía, y mi amiga me dijo que su marido había penetrado al mío. me dice muy suelta de cuerpo, al otro lado del chat.
-¿Y cual es el problema?-
– Es que desde ese día comencé hacer una retrospectiva y me di cuenta de que mi marido tal vez sea gay. (Comencé de inmediato a escribir este relato) Me gustaría saber empíricamente, si mi marido es homosexual”- sentí su excitación y nerviosismo en la fría línea de internet.
-¿Y que gano yo con todo esto?
– Podrías hacerme lo que quieras.
– Para hacerle lo que quiera a una chica voy con putas, replique.
El marcador de letras titilo por varios minutos…
– Anda, dame una mano, dijo ella.
-¿Que es lo que quieres?
– Quiero que contactes a mi marido, que lo seduzcas, que te acuestes con el. Así tendré la certeza de que es gay y podre ser le infiel con motivos suficientes.
Su honestidad brutal me pareció estimulante.
-¿ Y separarte no seria lo apropiado cuando resuelvas tu duda?
-Es que estoy recién casada, tengo una niña de tres años, el me mantiene y me paga la carrera que estudio.
– Eres una zorra .
– Si, tal vez lo sea, pero no por mucho tiempo, tu no te metas en eso, tu solo estas para ayudarme y no para juzgarme.
-Anda, mi marido esta en la piscina con el teléfono a su lado, envíale un Wassap y dile que viste nuestro anuncio en internet, que estas interesado en tener un “trió con una pareja bi”.
Me envió el numero, lo agregue a mis contactos. Fui por hielo para mi piscola dominical.
– Hola
– Hola, ¿quien eres? dijo el tipo.
(¡Contesto, contesto!… Dijo la chica excitada por el chat de Badoo, mientras, yo iniciaba el contacto por Wassap con su marido).
-Nada, vi el aviso en internet. Estoy interesado y dispuesto, le escribí
-Asi que viste el anuncio eh!… Tendriamos que conocernos tu y yo primero para saber si realmente eres bisexual, anda cada idiota diciendo que es bi y finalmente solo quiere follarse a mi mujer.
(¡Esta escribiendo, esta escribiendo!- replicaba ella… ¿Qué te dice?)
Le transcribi textual.
– Pero solo hay una forma en que tu sepas yo soy bi o no, y esa, es que tengas algo conmigo.
– Claro esa es la idea, si pasas la prueba conmigo te dejo probar a mi mujer… ¿Eres dotado?, ¿podrías mandarme una foto?.
Mientras mas hablaba con el tipo, mas se le notaba su homosexualidad.
A medida que le contaba a la chica, lo que hablaba con su marido, sus respuestas comenzaron a ser reemplazadas por emoticones de sorpresa, constantes.
– Sabes, esto me tiene muy cachonda… Anda juégatela, dile que se junten, me conformo con verte besándolo y luego de la escena que le voy a hacer, me iré contigo a donde quieras, para que me hagas lo que se te venga en gana, estoy dispuesta a todo, bien merecido se lo va a tener. Tipiaba a gran velocidad, dejando ver su ansiedad.
A esas alturas ya no me importaba si tenia sexo o no con ella, me excitaba la idea de estar entre dos desconocidos, uno por Baddo y uno por Wassap a solo metros de distancia, ambos sabiendo que hablaban conmigo, pero ninguno sabiendo que el otro también lo hacia.
– El martes a las 9 en la plaza Buenos Aires, le dije al tipo.
– No, es un lugar muy publico, prefiero un lugar mas intimo “Tu como gay, al igual que yo, deberías saber que lo nuestro es la intimidad”.
Le replico textuales las palabras a la chica. Ella tipio en mayúsculas un “Que”, seguido de varias “e” y muchos signos de exclamación, si hasta me pareció escuchar el grito en mi habitación, (como si hubiesen estado en el patio de mi casa). Al mismo tiempo, el tipo en Wassap me escribía “Espérame”.
Me imagine a la tipa furiosa tirando la Tablet al suelo y partiendo decidida a encarar a su marido, que metido en la piscina, estaba ofreciendo, un encuentro homosexual por wassap.
El titilar en la pantalla de mi vaio se hizo eterno.
La señal de Wassap entrante en mi Smartphone no volvió a sonar.
la bomba exploto lejos de mi y su fuerza expansiva no llego hasta aquí.
– Narración original de Psychofinger.
