Nunca me he creído esa imagen típica de telenovelas y/o películas

Esa imagen del padre jubiloso y rebosante de alegría y orgullo caminando por el pasillo central de la iglesia, llevando del brazo a su hija, a su niñita. Que tanta sangre, sudor y lagrimas le costo criar, educar y hacer una persona de bien.

¿Me pregunto tanto esfuerzo para que?

¿Para entregársela a un patán, que la va a tratar como una puta en la cama, que la va llenar de bebes, y mas temprano que tarde la terminara tratando como su nana? Come on!

Cuando me invitan a algún matrimonio siempre me salto esa parte, todo me parece un gran falacia, llego directo a la fiesta, donde Dionisio hace y desase y uno, puede pecar en paz.

– Narración original de Psychofinger.

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