Hoy te viví, no eras el sueño del que despertaba abrazando una almohada, empezó como un baile, tú vestida en mis deseos, yo desnudo te miraba, tomando tus manos, acariciando tu cuello, música palpitando, estremecías entre mis manos y ellas me guiaban, moríamos de frente y tus ojos me hablaban, descubrías tus senos; siendo brazas, pétalos en tu piel, fuego en tu alma, el compás de tu cadera marcando mi existencia tan maravillosamente para vivirte y morirnos una y mil veces más. Castrezana
— Escrito original por el usuario
rapjc.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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