Descaradamente le miro las tetas, descaradamente me las muestra. Me conformo solo con verlas, verlas e imaginar al palurdo que se las goza.
Pido otro Black label en la barra y el tipo me lo da doble…For free y me conversa.
Creo que se me insinúa, siempre creo que se me insinúan y que quieren emborracharme, emborracharme para luego intentar romper mi virginal culo.
El cuarto black label hace estragos en mi estomago, que no ha tenido acción desde el almuerzo, un hambre soberbia se apodera de mi.
Mis bolas llenas esperan el llamado telefónico de esa morena que de cuando en vez, me invita a follar a su casa.
Pero no, esta noche no habrá morena, estoy borracho y borracho no es placentero follar. Pido una hamburguesa de soya con lechuga y tomate y una mineral con gas. Voy al baño…
“Que es agradable volver del baño y encontrar tu pedido servido”
– Narración original por el usuario Psychofinger.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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