UN CORAZÓN ROTO, UN CORAZÓN ABIERTO.

En este amanecer,
Quiero pedir por favor,
Y oraré a los cuatro vientos,
A los faroles y a las hogueras 
De esta misteriosa ciudad,
Para que la luz auténtica
Se hospede en nuestras venas gemelas,
Resucitadas y encarnadas,
En el planeta Tierra.

En este amanecer,
Dibujo mi alegría
Y voy, paso a paso, 
Mirando la hierba seca.
Me dejo llevar con tanta ternura,
Por tu rocío, tu aroma multicolor.
¿Será esta la esencia existencial
De tu envolvente presencia?
Probablemente lo sea,
Como puede también que sea,
Una linda fantasía.

En este amanecer,
Quiero sacudir el polvo dorado 
De mis alas heroicas,
Y te sonrío con violencia
Para que en tus labios sientas, 
Mi más sincero
Beso de éter.

En este amanecer 
Orquestado y bendecido,
El yelmo se desmorona.
Y mis ojos nebulosos,
Lloran de alegría, 
A la vez que son santificados
Por aquellos otros,
Ingenuos, encadenados
Sinceros y en llamas.

Hoy, te escribo a ti,
Mi más lindo amanecer. 
Y sin lugar a dudas,
Al amanecer que nos vio nacer,
Una, 
y otra, 
y otra vez.

Es este escribidor de cielo celeste,
El que nació en guerras de agua,
Y es en esta misma donde conciliará
La vía láctea y el azaroso destino.

En este amanecer,
Veo una cortina de humo,
Un océano de lágrimas,
Tu corazón junto al mio,

Vasijas y carneros.

Es nuestra valentía fusionada,

Y el reconocimiento sapiente,
De una vida hermosa.

En este día,
Mientras escribo
Y tu duermes sonriente,
El universo también lo hace,
Al igual que observa atentamente esta historia
Como un curioso niño lector.

               Autor : Franco Ríos.

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