CORRIDAS

Pensando que sería fácil poder mantener este juego,

Me aventé al ruedo sin capote…

Envalentonada me puse frente al oponente

Le brinde sonrisas, besos y caricias…

Solo sería un juego nadie saldría dañado

Era simple esquivar las cornadas que da el amor.

Primera corrida, segunda corrida

Que más diera un beso más o una caricia menos;

Lo que importaba era ver en los dos esa magia

Llamada complicidad, un juego prohibido

Aumentaba esa excitación, fácil es en esta vida

Esquivar el mítico peligro…

Al son de la música… no fue fácil esquivar

No fue fácil cuando a esos besos y caricias se le

Añadió un ingrediente demás. ¡Paren esta corrida!

Que finalmente estoy herida, paren la música

He recibido una cornada y mi alma muere malherida.

Poesía original por Resalova.

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