Pensando que sería fácil poder mantener este juego,
Me aventé al ruedo sin capote…
Envalentonada me puse frente al oponente
Le brinde sonrisas, besos y caricias…
Solo sería un juego nadie saldría dañado
Era simple esquivar las cornadas que da el amor.
Primera corrida, segunda corrida
Que más diera un beso más o una caricia menos;
Lo que importaba era ver en los dos esa magia
Llamada complicidad, un juego prohibido
Aumentaba esa excitación, fácil es en esta vida
Esquivar el mítico peligro…
Al son de la música… no fue fácil esquivar
No fue fácil cuando a esos besos y caricias se le
Añadió un ingrediente demás. ¡Paren esta corrida!
Que finalmente estoy herida, paren la música
He recibido una cornada y mi alma muere malherida.
Poesía original por Resalova.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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