CAMBIO Y FUERA

Una noche fría y vacía, de esas que la gente huye, esas noches que con un solo suspiro inundan melancolía en cualquier alma, estaba sobre un muro, un gato negro, su piel era fina como el terciopelo; su maullido era más profundo, los demás gatos caminaban alrededor y ninguno lo miraba…

De un solo salto ágil y libre como su sentir, caminó por las calles, sin atreverse a mirar hacia el cielo, el en medio de su curiosidad quería descubrir que en algún otro lugar había otro gato con las mismas inquietudes.

Entre esas calles encontró un algo, si… ese algo que la gente común le llama basura hecha por niños, el tomó entre sus garritas un vaso con un hilo conectado, e inició su maullido, con la esperanza de que alguien le respondiera, no funcionó, bajó la mirada y soltó aquel artefacto, le dio la espalda y se dispuso a continuar con su andar, al dar el primer paso, escuchó el eco de un maullido, más dulce. Ello le hizo retroceder y tomar nuevamente ese vaso entre sus garritas y se puso a cantar, y del otro lado otro minino le contestaba con la misma melodía, se atrevió a contarle de su pena gatuna (de esa que llega hasta la luna, como aquella poesía infantil), el otro le habló de una solución para su sentir, puesto que el vivía enjaulado sabía de algo que le alimentaba su espíritu de libertad, le dijo:

“gato negro mira la luna, que todas las noches te sonríe y te cobija, y pone como locos a los demás seres, tu que la vez y puedes acariciarla con la mirada, platícame como es, quiero saber de su color plata, sueño con comerme a ese conejo, describe si las estrellas se ponen de montón a su alrededor para hacerla sentir menos”.

El gato negro comprendió que su tristeza se esfumaba con mirar al cielo y saber que en algún lugar había otro gato con las mismas inquietudes, un gato que tenía muy en claro su deseo, a diferencia de él que iba en búsqueda. Todas las noches el gato negro camina hasta ese callejón, antes de tomar el vaso en sus garritas, primero observa la luna, posterior se reporta:

-gato negro mirando la luna cambio

Del otro lado…

-gato blanco preguntándose ¿cómo está hoy ? cambio y fuera.

FIN.

Cuento original por Resalova.

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