El ciego que disfruta engañarse inventando lo que ve

Tal vez no eres quien yo creo que eres

tal vez no te conozco lo suficiente como para quererte como yo te quiero

pero mi romanticismo por ser un personaje digno y aceptado por mi prejuicioso ser 

un personaje caballeresco, comparable con el más Quijote de los Quijotes

necesita de una idealizada Dulcinea

una que, aunque no sepa si corresponde mi amor

yo piense que sí lo hace

y que yo pueda amar por sobre todas las cosas

que no importe quién sea para el resto

ni quién sea en realidad

porque para mi será la más hermosa, la más pequeña

y la más bella de entre todas las mujeres de las que me enamoré en novelas compuestas en sueños.

Y alegrará cada uno de mis días donde ella esté presente

y tendrá las manos dulces y delicadas como el azúcar

y su mirada será sobria, pero feliz

y alegrará cualquiera de mis días detestables

y lo hará sin pronunciar palabra alguna

y la soñaré despierto

y la pensaré inconsciente

y así se hará ubicua en mi complejo universo.

Discúlpame si soy muy torpe hablando

pero te quería explicar lo que eres para mi

y tal vez te ofenda 

porque te imagino sin conocerte

y eres, para mi, alguien que tal vez no eres en realidad

o no quieres ser

pero es inevitable que seas mi musa

y siéndolo me inspiras

y así como me inspiras me haces bien

y no quiero que dejes de hacerme bien

y así, como te espero en mi vida 

estás perfecta.

Poesía original por Rómulo Engycel.

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