Para ti

Te dedico a ti 

todo mi insomnio, 

las doscientas seis noches que pasé sin tu amor 

porque además las conté.

Te dedico 

para ti sola 

todos los carnavales que imaginé compartíamos 

y las tres mil ferias que protagonicé.

Tengo una flor 

alimentada por la luz de seis soles 

crecida en tierra de sinceras sonrisas 

y cuidada por la sombra de un anciano alcornoque. 

Riego esa planta en sueños 

y, aunque no esté a tu altura, 

es para ti.

Aquí me tienes, 

leyendo viejos mensajes 

y saboreando el metal del anillo que me regalaste, 

viendo dos semillas rojas 

oliendo la arcilla de las manos que las sostienen 

escuchando viejas canciones 

canciones que siempre odié de ti 

y sintiendo la textura del abrigo 

que alguna vez te presté. 

Poesía original de Rómulo Engycel.

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