Premonición

…Y sin saber que nos llegó el momento,
nos quedaremos solos… Habrá como un silencio
tan hondo, que las almas
palpitarán de miedo… Lentamente
mi mano irá a la tuya, y en mis ojos
fulgirán tus radiantes ojos negros…
Cruzarán los instantes, por milagro… En el cielo
se fugará una estrella, dejando en su partida
una rúbrica audaz… y el azulejo,
pobre pájaro mudo que no supo de trinos,
gorjeará mil arpegios…
…Después, en el misterio de la noche feliz,
con suavidad de arrullo, dirás trémula: -Sí…

Por Ernesto Fernández Arrondo.

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