Me preguntaste
que ¿a qué te huele tu pelo?
huele a esperar 7 años
a juegos soleados
a rezos
a sesos
a noches en vela llorando
amando en tierna soledad.
Tu pelo me huele a pintura
a dibujo
a escultura
te huele a miedo de que nunca,
nunca nunca,
tú me quieras.
garabatos de secundaria y
hasta a manos
en mi pecho,
descansando a mis cielos
soñándote tanto
deseándote lento
queriéndote recio.
Tu pelo te huele al momento en
el que dejé
la preparatoria y
sus viejos amores
por unos mejores
a lodo en el parque con lluvia:
mis lágrimas gordas,
lloviendo en la facu.
Te huele a destino encontrado,
primaria quebrada
por mil corazones,
a tías diciendo “¿ya mero?”
a fuerte aguacero
de decepcionar.
Me huele a todo lo que quiero,
a no consumado,
a fuerza divina.
A los posibles desayunos
contigo de espaldas
y yo recorriendo
tus curvas tomando
tus manos quemando
tortillas mientras
nos besamos.
A eso me huele tu pelo.
Poesía original de Quidec Pacheco
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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