Tal vez sea mi ocaso, siento en el ambiente aires de fin.
Ya los colores de mi vida tienen ese color grisáceo que anuncia la noche oscura y fría.
Intentar volar es demasiado vano, los pies ya no andan, el corazón casi ya no late, las palabras son decadentes y los pensamientos no concuerdan con mi realidad.
Me iré en el fin, me envolverá su manto, me elevaran sus alas.
El barco al destino más allá del horizonte está por zarpar. Y tal vez ese destino sea implacable, tal vez sea favorable.
Dejaré en este mundo mi vacío, mis olvidos y la voz que un día tuve.
Dejaré mi nombre, mis letras, mis escritos, todo lo que de mi corazón nació.
Dejaré también las cosas de las que nunca fui dueño, aquel amor que soñé también lo dejaré.
En las alas del fin, yo volaré.
Prosa poética original de Luis Alberto Méndez
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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