Sentía como la sangre recorría mi cuerpo, cada mordida, cada corte eran un trofeo de guerra, me senté en el rincón más incógnito de mi habitación, temblando, producto de la angustia tediosa que me invadía.
Pink estaba ahí, presente, lo podía ver, me hace daño, sí, mucho daño, pero aún así.. lo quiero.
Me gustan tus consejos, querido amigo.
Me gusta que carcomas cada rincón de mi marchitado cuerpo, que ya estaba hecho basura, producto de las auto-flagelaciones constantes que invadian mis venas con mi hacha favorita.
TEN CUIDADO CON ESA HACHA, JAVIERA.
Suspiré, mientras sonreía, me estaba muriendo de a poco, muy poco… pero… ¿sabes algo? Estoy feliz, sumamente feliz, extremadamente feliz, me gustan tus consejos, querida alma gemela.
Sí, lo eres.
¿Quien me acompaña en mis intentos de autodestrucción?
Nadie, nadie más que tú.
Prosa poética original de Clona-zepam.
Carta dirigida a Pink
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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