De pronto me sentí con entendimiento, entendí el por qué lo nuestro no ha pasado aun entendí que vale la pena esperar y dejar que las cosas caigan por su propio peso, que es ahí cuando disfrutas verdaderamente cada momento cada instante, sin prisa sin excesos acariciar su mano con ese miedo, con ese pequeño tabú, oler su perfume, verla a la cara y poder abrazarla con la inocencia y timidez de un niño; ver su mirada y sentir esa paz que solo ella me da, poder sentirla tan parte de mi vida pero a su vez sentirme tan libre que podría volar, yo prefiero quedarme soñando en lo café de su mirada, tan profunda tan llena de misterio como un bosque en una cálida tarde de otoño, pero tan llena de luz que ni la misma luna puede compararse.
Prosa poética de Bruno Rendón.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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