Tabú

De pronto me sentí con entendimiento, entendí el por qué lo nuestro no ha pasado aun entendí que vale la pena esperar y dejar que las cosas caigan por su propio peso, que es ahí cuando disfrutas verdaderamente cada momento cada instante, sin prisa sin excesos acariciar su mano con ese miedo, con ese pequeño tabú, oler su perfume, verla a la cara y poder abrazarla con la inocencia y timidez de un niño; ver su mirada y sentir esa paz que solo ella me da, poder sentirla tan parte de mi vida pero a su vez sentirme tan libre que podría volar, yo prefiero quedarme soñando en lo café de su mirada, tan profunda tan llena de misterio como un bosque en una cálida tarde de otoño, pero tan llena de luz que ni la misma luna puede compararse.

Prosa poética de Bruno Rendón.

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