Suena el teléfono en el salón vacío.
Nadie lo coge, se apaga el sonido.
El silencio inunda la oscura estancia
al mismo tiempo que el frío y la escarcha.
De repente el zumbido de un insecto
que hambriento se posa en el cuerpo.
Muerto.
Hace ya semanas se agotó el aliento,
justo el mismo día que llegó el invierno.
La negra bella dama
siempre te atrapa,
si no es hoy;
será mañana.
Un leve rayo de Sol entra por la ventana
iluminando la eterna, infinita calma.
Todavía reposa la cabeza tumbada,
todavía observa el techo, la mirada.
El reloj de la pared sigue girando,
a cada hora que pasa, grave gritando.
Como siempre y para siempre contando
lo único eterno: el tiempo.
La negra bella dama,
ella y su guadaña,
no le importa donde estés
porque siempre te haya.
Quedan horas para la primavera
y de la solitaria alma en pena
ningún ser querido se acuerda.
Poesía original por raquelgb98.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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