¿Donde estas?

Te busco en las palabras que alguna vez escribiste, te persigo por infinitos callejones intentando que te muestres como eras. Cambiaste y se me hace difícil entenderlo, y no sé si estoy resistiendo por valiente o por necio. Grito en las noches tu nombre en silencio, abrazo tu lugar vacío en mi cama y sonrío cuidando nuestros recuerdos, que ahora supongo son solamente míos. Insisto en cruzarme en tu camino, me arrodillo a tus pies y rozo tu tobillo suavemente con mis dedos, para darme cuenta que están fríos. Como vos. Por favor, enviame una postal de aquel lugar donde estás ahora, firmala con un beso y pedime que no intente cruzar los siete mares para encontrarte una vez más. 

Prosa original de Improductivo.

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