Te busco en las palabras que alguna vez escribiste, te persigo por infinitos callejones intentando que te muestres como eras. Cambiaste y se me hace difícil entenderlo, y no sé si estoy resistiendo por valiente o por necio. Grito en las noches tu nombre en silencio, abrazo tu lugar vacío en mi cama y sonrío cuidando nuestros recuerdos, que ahora supongo son solamente míos. Insisto en cruzarme en tu camino, me arrodillo a tus pies y rozo tu tobillo suavemente con mis dedos, para darme cuenta que están fríos. Como vos. Por favor, enviame una postal de aquel lugar donde estás ahora, firmala con un beso y pedime que no intente cruzar los siete mares para encontrarte una vez más.
Prosa original de Improductivo.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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