Jungla de Cristal

Me agobia el obsceno guiñar de los semáforos,

como dijo un tal Palomares dándole al Stand By;

me cansa que el cielo sin estrellas,

sea sostenido por columnas de humo,

que a la golondrina la silencien las bocinas,

y que la brisa del mar se convierta en atascos.

Me aterra que mi rumbo lo decidan las rotondas,

y no los caminos forjados por bastones y caballos,

que una pausa en mis andares sea un paso de cebra,

en vez de un muro de piedra ahogado por la hiedra.

Me jode que los cinturones estén tras escaparates,

en vez de entre las nubes formados por estrellas,

quizás Orión ahora vista de etiqueta,

y caminé por alcantarillados urbanitas

Me declaro culpable,

ante mi odio enajenado,

a las postales del skyline

y a las junglas de cristal.

Poesía original de Capitán.

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