La roca es mi trono:
donde me siento,
en donde reposo.
No ataca el viento
donde me escondo.
Me engaño y pienso
que me hayo solo.
Veo vida y miento:
yo lo soy todo.
Rodeado por el mundo,
inerte y frio al tacto
que yace mudo,
respirando entrecortado,
y naturalmente desnudo,
esperando justo a mi lado.
El bullicio que no veo:
el ajetreo que no siento.
Me pregunto si estoy ciego.
Porque sé que existe
aunque siempre lo niego
¿Alguna vez lo viste?
Estoy harto de esconderme,
Así que escalo aquel muro
que separa la luz de lo oscuro,
y me encuentro con el cielo.
Tengo miedo de perderme,
pero es algo que anhelo
desde antaño hasta el presente.
El futuro me atropella,
las maravillas se queman.
Todo lo que deseo arde,
se esfuma y se pierde.
Mi alma no se mueve,
quizás ya sea tarde.
No soy nada y lo era todo.
¡No me digas que estoy loco!
¿Tú no ves el bosque arder?

Poesía original de Raquelgb.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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