Naufrago no es aquel que imaginas en una isla,
aislado y sin oportunidad,
Es aquel que se hundió, se perdió en un tremendo mar, que ya no pudo más;
Me naufragio en tus sabanas, no hay islas,
A penas recuerdo como termine acá, no fue un iceberg (eso hubiera sido menos aterrador)
mi tripulación se distrajo con tus ojos, un exceso de sobrepeso cargado de esperanza (uno que no llevaba al partir) me hizo perder el control y colisionar con una taza de café y música; risas y besos de ganas.
Sigo vivo (creo), siglo flotando,
pero estoy ausente de mi, mi corazón el salvavidas
Me ha crecido la barba como no me gusta y adoras,
estoy olvidando lo aprendido, perdí la cuenta de los días,
estoy seguro han pasado semanas, no sé en qué hora vivo
Nado en tu cama, ya nunca seré el mismo, ¡sálvenme!
déjame ser algunos restos (¡sáquenme de aquí!)
Por favor, déjame ser pecio en otra alma.
Poesía orignal de Jorge Vega, Guatemalteco.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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