Si yo fuera vos, dudaría de mis sentimientos siempre intermitentes, de las palabras bonitas que te digo cerrando los ojos, ni las innumerables promesas a distancia que te lanzo, si yo fuera vos, desconfiaría de mis besos y de mis caricias, de mi delirante necesidad de besarte solo bajo las estrellas, de encender un cigarrillo siempre que te beso y del estilo de mi vida siempre llevada al exceso, si yo fuera vos, no soportaría mi torpeza ni mis arrebatos, ni la violencia de mi humor que te hizo pasar tantos malos ratos, si yo fuera vos, escondería uno a uno todos los recuerdos, para arrojarlos en mi cara cuando baje al infierno, cada desplante, cada injusticia, cada momento que borre de tu cara una sonrisa, si yo fuera vos no malgastaría conmigo tardes de café ni noches de desvelo, me arrojaría a la ciudad a vivir en desenfreno, rompería mi cabeza a botellazos, igual tu corazón ya esto hecho pedazos, si yo fuera voz, ni una sola lagrima más derramaría, si yo fuera vos te aseguro que me mandaría a la mierda.
Araújo Román Sanchez, La Pendejada Literaria.
