Un cigarrillo.

Me siento en el balcón con la esperanza de que la noche junto con la brisa se lleve aquellas cosas que he metido en un cigarrillo para fumármelas.He metido la ira, la desesperanza, el desasosiego, las inseguridades y la angustia y a ellas prendo fuego con una candela que he construido a partir de las ganas.

Ganas que se apoderan de mi y en ocasiones no me dejan dormir, que ponen inquietas mis manos, que me mojan, que oprimen mi pecho, que se meten en mi boca y me hacen salivar.

Ganas que me conducen, me aceleran, me paralizan y me taladran la cabeza.

Ganas que tienen el anhelo enhielarse con el fuego, de ser fuego que derrite el hielo, ganas que quieren ser fuego y dejar de ser ganas…

¡Mierda!…Meteré las ganas en el cigarrillo y me las fumaré también, antes de que ardan mis plumas sedientas de sol y se me quemen las alas.

Poesía original de Colibrí de los corales.

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