Mis palabras exigen silencio y espacios abandonados.

Hay palabras con manos; apenas escritas, me buscan el corazón. Hay palabras condenadas como lilas en la tormenta. Hay palabras parecidas a ciertos muertos, si bien prefiero, entre todas, aquellas que evocan la muñeca de una niña desdichada.

Fragmento de La noche, el poema por Alejandra Pizarnik en el libro Alejandra Pizarnik. Poesía completa.

Deja un comentario