Instintos Vitales

Dos horas después parece haber confesado su falta, mientras llora sentada en el piso del baño, vuelva a mirar la parte de atrás de sus cuadernos, arranca las hojas, porque odia lo que escribe, escribe lo que odia y olvida lo que siente, seca sus ojos y busca matar el tiempo, se sienta en el sofá de la sala, camina por el piso de baldosa blanca, sus medias están negras del mugre, se sienta en el sofá de la sala, busca en su pantalón verde oscuro, mira sus múltiples bolsillos y vuelve al baño, hay en el piso, la cuchilla de afeitar, se pone su cadena con la cuchilla como dije, prácticamente todos saben lo que hace. Se sienta en el sofá de la sala, mira TV, mira el techo de color blanco, las paredes de color blanco, parece una manicomio, todo el día en la sala, todo el día en su casa, y otra vez vuelven las palabras, odia lo que escribe, escribe lo que odia y olvida lo que siente, seca sus ojos y busca matar el tiempo, pero esta vez es diferente, esta vez su llanto cesa, esta vez el piso llora, esta vez ella está muerta, busca matar el tiempo se sienta en el sofá de la sala, busca en su pantalón negro, busca en sus múltiples bolsillos y vuelve al baño, hay en el piso, la mariposa blanca, se pones su cadena con la mariposa como dije.

Ahora nadie sabe lo que hace, se acuesta en la cama de la sala, ¡¡SI!!, en la cama de la sala, ahora no necesitaba sentido el sofá, y de pronto el techo  blanco no era sino el cielo, despejado claro y azul, las paredes, ellas contenían sus escritos, porque yo no odiaba lo que escribía, nunca escribió lo que odiaba, recordó lo que sentía. Por primera vez desapareció el llanto, y miro sus letras, sus hermosas letras que alguna vez la hicieron prisionera y hoy le abrieron la jaula de su cabeza, sujeto la mariposa en las yemas de sus dedos, froto en silencio el dije, cerro los ojos, y busco entre las paredes los pétalos de rosa que dejo caer de sus manos. Ella no murió, por primera vez estaba viva.

Cuento corto original de ALLEBASI.

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