No, realmente no creo que tenga algo de malo tener dos personas en mi interior, no sólo soy yo ahora, puedo actuar en un momento con cierto prejuicio y después olvidar por completo. Por las mañanas puedo comer una manzana, estirarme, sonreír y tomar agua, por las noches beber vodka, fumar un cigarrillo y orillarme a llorar hasta quedarme dormida del dolor. Puedo pensar que el dolor es temporal y que para todo hay una solución hoy y mañana lamentar mi existencia. Prometerme, defraudarme y luego volver a prometerme que haré las cosas de cierto modo, pero no puedo porque hay dos voces en mi interior, no sólo soy yo.
Prosa original de Jal Hernández.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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