Si ahora decidieras sin planteártelo,
sólo con el pensamiento de lo sentido
esa rigurosa inflexión de los días
en la articulación de los ojos
y desataras la voz ciega que te afirma,
dejando de pagar tributo a tu persona
la sacra lealtad al ministerio de los años-
reconocerías los maleficios del tiempo,
los surcos de la memoria en la frente,
todos los injertos que nos trasmudan…
te irías ahuecando poco a poco,
empezarían a morderte las arañas,
tu inocencia te vería actuar, muda,
y el juego te perdería: dejarías de existir.
Por Esther Tapia.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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