Bastó un simple recorrido para poder percatarme de lo olvidado que están allí, tirados, apilados, escondidos, enmarañados y hasta podría llegar a decir odiados… Que pena verlos a todos ahí sin preocupación y esperando hacer del olvido una meta ya cruzada, tanto los llamativos como los más apocados se veían ansiosos, ansiosos de ser leídos, ser observados o siquiera ser removidos para dejar de estar en la memoria colectiva de aquellos que ven la Muerte como un lugar en el cual estar y no como un estado en algún lugar.
La logica favorecería y propiciaría que ellos fueran ya liberados y/o despojados de esa vergüenza diaria al sentir que las risas van en aumento por su rareza o quizá por falta de inteligencia de parte de él, si el mismo que ríe…
Tendré en mente que la Señora Sinforosa gozaba de un Gran Nombre.-
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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