Soberbia.

Sólo si me miras desde abajo veras la soberbia. Pues no se puede tildar de soberbio a alguien más y salir impunemente limpio. El acusador, invariablemente, peca de envidia. Es por eso que no miro hacia abajo, ni miro hacia arriba. Mírame de frente, y haremos cosas gigantes.

Prosa poética original de Dante Vasách

Deja un comentario