Hace un tiempo dejé unos cuantos vicios,dejé de amar la nicotina para olvidar mis problemas. Decidí quitarme los fantasmas ante el frío imponente de tu ausencia,solté los perros para que olfatearan todo aquello que estaba muerto y se lo llevaran. Cambié el color de mi cabello,los libros se fueron por la borda de mi corazón y todas las cortinas se rasgaron al ver que tu ausencia devoraba toda mi casa. Dicen que el destino está escrito,que las casualidades no existen,que toda verdad está llena de mentiras,pero a la mierda todos,a la mierda tú que te quedaste al inicio y yo sigo aquí,cambiando con la Luna y quemándome con el Sol,mi destino estaba escrito cuando tus manos dividieron mi espalda en dos. Maktub para mí y para ti,cuando el presente y el pasado se juntaron y me hicieron añicos. Tal vez deje las letras cuando deje de querer esta manía tan desinteresada de hacer versos y que sólo salgan palabras mundanas y agridulces,cuando los niños dejan sus juguetes y se convierten en todo lo que nunca fueron,cuando todo acabe … Tal vez estaré,con los viejos cigarros,el sofá roto que alguna vez nos vio hacer poesía sin papel ni lápiz,cuando las palabras sobraban y hoy … Hoy son todo lo que puedo tener de ti. Maldito y alabado seas maktub que me cambiaste la vida en un segundo.”
Prosa original de Daniela Arboleda.
