Quiero sentir miedo. ¿Por qué nunca conocí el miedo? Ni miedo a perderte, ni miedo a la soledad, ni miedo al fin del sueño, ni miedo a la muerte, ni miedo al dolor o a lo desconocido. Mientras más razones existan, más me inunda la arrogancia y la negativa a la emoción. Tomé la carretera inconsciente de a dónde me dirigiría y terminé en el mismo sitio donde te encontraré siempre… todos los días tienen sol. Entonces recuerdo porque no almaceno ni un solo recuerdo tuyo en un día de frío, de lluvia. Eres un tesoro insalvable. Sigo extendiendo mi mano y tu desciendes vertiginosamente sin ánimo alguno de sobrevivir. Conozco cada emoción furtiva, cada pensamiento arrepintiéndose de existir, cada momento en que tu mente bloquea la profundidad de sus necesidades. Miro hacia el cielo y rezo por ti. Rezo a nadie, rezo a la nada.
Prosa poética original de Palabras Infértiles.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
Ver todas las entradas de Cadaveres