¡Luz! ¡Más luz!

Demasiado tiempo barriendo los cristales
del estómago,
el Sol en bancarrota,
tu mirada en cuarto menguante.

Los últimos clamores
de tu aliento desertor,
al aire cada vez le cuesta más
limpiar tus pulmones de apatía.

Las memorias caldeando tus mandíbulas,
cuarteándote la lengua.
Llevas la furia entumecida en tu saliva,
sin poder tragarla ni escupirla.

Tus nudillos fabulan con venganzas
que no cumples…
y las paredes nunca sangran.

¡Luz!¡Más luz!

Poesía original de Erosignem

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