Conversando con Dios

Le pregunto tantas cosas al aire, y no escucho respuesta de nadie. ¿Estoy solo? No, sé que alguien me oye, pero quizá yo no lo oigo a él.

No importa dónde y cuándo sea, no importa si es de noche o de día, si es verano o primavera, si es aquí adentro o allá afuera, simplemente quiero que alguien me escuche, que alguien me entienda, que me comprenda.

¿Estoy solo? No, porque ahora me siento acompañado, y aunque no pueda ver a esa persona, sé que es buena, y me quiere, ¿quién es? No me responde, y sé que jamás lo hará, solo me escuchará, y con eso es suficiente.

Ahora sé que estoy conversando con él, y a pesar de que no me habla, sé que me comprende. Y le doy gracias por eso. Gracias por no dejarme solo, gracias por conversar conmigo. Estoy seguro, estoy contento, estoy conversando con Dios.

Prosa poética original de Ángel Patiño.

Deja un comentario