Delicadamente sus labios rozaron los míos; ella seguía en estado de vigilia, alterada por la incontable cantidad de sustancias que su mismo organismo liberaba en ese momento, ella era una bomba de sustancias, era una droga humana.
Bastaron unos segundos para que ella se volviese loca, entre jadeos y movimientos rítmicos su cuerpo se tornaba cada vez más autónomo y cobraba vida. La consciencia existe en esos momentos pero sabe que es mejor dejarte libre a tu instinto.
Sus manos recorrían lentamente desde mi cuello hasta la parte inferior de mi espalda, hacía el mismo recorrido de vuelta y bajaba de nuevo tocando mi pecho, en el cuál mi corazón latía aceleradamente, incontrolablemente. En cambio, mis manos recorrieron hasta el último rincón de ella, de arriba hacia abajo y viceversa; en círculos, elipses y figuras irregulares, de adentro hacia afuera.
Después de cierto tiempo se cansó, pero simplemente con morder sus labios o apretar fuertemente alguna parte de su cuerpo volvía a tener la misma euforia del comienzo; con simplemente pulsar el botón que guarda en su sexo se estremecía sobre mí, tiraba su cabeza hacia atrás y veía al cielo, pidiendo clemencia y a la vez, añorando más energía para seguir.
Por momentos dudaba y se detenía, pero me imponía al tomar su rostro entre mis manos, al tomar sus mismas manos y sostenerlas firmemente con las mías, al abrazarla fuertemente; ella se imponía al llevar el ritmo, a fin de cuentas quien más cansada estaba era ella. Yo no dudé, ya que sabía perfectamente lo que hacía; solo me limité a disfrutar el momento y hacer que ella también lo hiciera.
Así fue, como me refugié en ella y ella se refugió en mí, así fue como huimos cada quien de su realidad y nos encontramos frente a frente en el lado oscuro de la luna, en un cambio de estación. Sellamos un pacto, nos volvimos parte del momento que, como bien sabemos, es solo para nosotros dos y para nadie más.
Narración original por Jorge Zain Portilla.
“Gracias por leer y compartir lo que escribo, les agradecería que le den un vistazo a mi blog y de paso me sigan, comenzaré a tener más actividad a partir de ahora. ¡Un saludo!”
