Delirando

Fue el destino quien nos unió y el karma que nos separo, si hubiera dependido de mi absolutamente nada me hubiera alejado de ti. Nada fue tu culpa, amor. Nada de lo que sucedió. Pienso y pensaré que fui un idiota, que se desangra de dolor gota a gota. Daría mi alma, mi corazón, mi fe por tan solo escribirte una nota. El tiempo pasa lento aquí y hay un mar de lagrimas que me separa de ti. Y me pregunto si DIOS me podrá perdonar un día, ya que mi pecado mortal es amarte mas que a el y a mi propia vida, y eso me ah condenado a estar contigo cuando no puedes ser mía…

Prosa poética original de Damon Mendez

Deja un comentario