Nota de despedida

Si cuando estoy contigo, es cuando más solo me siento, ¿vale la pena seguir? Ya no es amor, ya no es querer; solo hay sufrimiento, solo hay soledad. No me dices nada, ¿ya no confías en mí? ¿Cómo quieres que me quede si ya no encuentro razón para hacerlo? Hay desesperación, solo hay soledad. No sé dónde quedaron las caricias, no sé en qué momento se marchitaron las sonrisas. Nunca creí que llegaría el momento en que sintiera tanto dolor al verte. Me lastimas, me corrompes, me hieras, me estás destruyendo, y lo peor de todo, es que tú te das cuenta, y sin importarte sigues matándome en vida… Dime, ¿qué fue lo que hice mal?, ¿en qué momento me equivoqué?, me gustaría que tan solo me miraras a los ojos y me respondieras. Si tan solo supieras, si tan solo te dieras cuenta de cuánto es que te sigo amando… Me mata hacer esto, pero es mejor que me vaya. Desapareceré de tu vida. Mi estancia junto a ti cada día se ha vuelto más irrelevante, pues es mejor que concluya, es mejor que me marche. Solo recuerda que tú fuiste la primera, seguirás siendo la única; nunca te dejaré de amar.

Prosa poética original de Murillo (TrueColoredBlack).

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