BLIND.

El clima ha sido bastante frío en este día, me encuentro muy bien abrigada pero los temblores que recorren mi cuerpo no se detienen, mi corazón no ha dejado de latir rápido, es como si se fuese a salir de mi pecho, el dolor es insoportable.
Lo he perdido todo en tan sólo una noche, ¿Acaso no es curioso? 
Estaba tan feliz que me sentía en el cielo, me sentía tan viva, tan natural… Siempre fingí sonrisas, siempre aparentaba estar “bien” y cuando al fin sucedió, cuando ser feliz era real, tan sólo me duró un tiempo.
No sé por qué, no sé si merezco esto por haber sido tan feliz.

Me siento muy débil justo ahora y quizá mi aspecto luzca fatal, lo más probable es que me encierre en mi cuarto y no me deje ver por un tiempo, quizá se depriman al verme en este estado.

Mis noches permanecerán en un constante insomnio lleno de recuerdos de él; quizá me aferre a una situación diferente, no a la realidad, la realidad es muy difícil: en mi mundo alternativo no hay un corazón roto y él estará sanando cada herida de mi pasado con su amor, besos y abrazos, hasta al fin poderme tener total mente suya.
En ese mundo alternativo esta noche desaparece, el dolor no existe y él podría ser mío; él quizá podría ser mío cuando arriesgará todo por mí, pero, ¿A quién quiero engañar?

Esta es la realidad; una realidad en que me encuentro vacía, mucho más que antes porque he descubierto la felicidad y la paz en una persona que ya no estará más. 
Yo me quedo, me quedo aquí, me quedo con mis letras y en un lugar que se encuentra tan lleno de él…

En mi mundo alternativo no existe un final.

Narración original de Sara López.

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