Maldito será siempre mi nombre

A qué ser feliz entre tanta muerte 
entre tantas noches de húmedos sueños 
de besos pixelados 
de rasguños virtuales 
explosionando en tu ausencia 
desde mi propia ausencia. 
a qué odiarte cada mañana 
con mi boca muerta hace años 
y mis manos muertas un poco más 
con mi cuerpo desterrado 
y mi voz pidiendo a gritos un suspiro. 
A qué tratar de flagelarme en tu recuerdo 
como si comiera una vez más de tu carne 
madre hermana hija compañera 
niña arcoiris 
ángel polilla 
A qué tratar de borrar tu risa de mi espalda 
haciéndola parte del mito de mi sangre 
encadenado a tus caderas 
perdiéndome en mis propios lupanares 
en el fornicio de las teclas 
maldiciendo mi nombre 
maldiciendo mi respiración.

Poesía original de Jorge Sandoval.

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