rosas negras

Poco a poco fuimos creciendo

Corriendo a lugares inimaginables

Y dimensiones de seres grotescos con ángeles humanos

Llegamos a un jardín de 17 años

Que encontramos sin leyes ni dios.

Cantábamos y tocábamos

Canciones que decíamos amar

Pero al día siguiente  odiábamos

Todo lo que podía sonar

Jardín de rosas negras y azules oscuros

Ráfagas de viento que lastimaban el oído

Imágenes ilusorias que acababan con nuestras realidades

Sobrepasando la excitación hasta llegar al dolor.

El ultimo jardín en el que podíamos existir.

Donde Al otro lado, nadas absolutas, nos tiraban un perfume a muerte.

Era una señora tan hermosa, tan diferente, tan invisible,

Tan muerte, que no era de este mundo.

Los perfumes de la señora  llegaban hasta las rosas negras

Pero ellas en su gran locura no nos dejaban pasar al otro lado.

En algunos momentos de ocio o de dolor

Decidíamos cortar  las rosas negras para 

Oler el perfume y acabar con nuestra vida

A perfumarnos con la señora  muerte.

Pero sus espinas eran tan raras  que al  querer cortarlas

Desangraban mis manos y apenas arrancaba 2

Rosas negras inmortales que no permitían

Morir a este mortal.

Rosas vivas que jugaban a matar la muerte

rosas de mi jardín

de mi mente y cuerpo.

Poesía original de Camilopa

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