Un infierno en mi cabeza, se quiere apoderar.
El fuego recorre mi columna, no me puedo despertar.
Párpados de acero, y sangre en el algodón del ojo,
Respiración entrecortada y pulmones sin salida.
¿Que me sucede?
¿Estoy muriendo?
En la oscuridad me sonrieron.
Se parece a mi padre muerto.
Porque no tengo miedo?
Se acerca y observo su corpulento cuerpo.
No es mi padre muerto.
Suspiro y cierro los ojos.
Acábate pronto, suplico.
Efectivamente, desaparece aquel hombre.
Pero solo para ser reemplazado por un niño maltratado.
¿Acaso ya morí?
No. Aun siento dolor.
Olvide las píldoras y ahora mis amigos se apoderan de mi mente.
Muero una y otra vez;
Pero ojalá muriera de repente, pronto y para siempre.
Poesía original de Bárbara Alvarez PM.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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