Raro el día, no era ayer, tampoco mañana, solo era jueves, un sol nuevo brillante sorprendía, encandilando pájaros que con cantos alegres y alas nuevas iniciaban su partida, volando bajo pero contento, no hay para que volar sin aliento – dijo el ancestro; hay cosas que hacer y es el tiempo correcto. Escuchando sus palabras me convenzo que los pájaros tienen 7 vidas y que al ancestro le quedan muchos vuelos. Por otro lado el nuevo día hizo descansar al gato, dormir hasta tarde era su anhelo, los últimos días conoció al filo la mañana, cansado por la poca costumbre era el día perfecto para dormir sin mañas, despertó goloso, tranquilo y sin apuro,pero se acordó que tenía viajar al lugar donde zarpan los sueños, a jugar con ratas sin veneno y gatos contentos, perros callejeros y guías del vuelo; -a todo esto queda poco tiempo y ya salen los buses de mar, así que seré breve con este pensamiento-. El ave en la rama, el gato en la cama miraron el ayer y el mañana que extrañamente estaban en la misma dirección, siguieron mirando hasta tal punto que sus miradas se cruzaron, con el corazón extraño chocaron,con una explosión de luz buena se cegaron, sus cabezas se soltaron y se fusionaron. Ahora entiendo por que me siento contento sin ver claramente lo que tengo, solo se que lo tengo y que es verdadero, que hay que luchar como un guerrero, buscando equilibrio en los cimientos,encontrando paz en los pensamientos, liberando amor en cada abrazo y beso, y mas importante aun creyéndose el cuento pero lo que mas que me tiene mas contento es que por fin entiendo por que tengo cola, dos alas y un pensamiento.
Narración original de Patijlslesda.
