27

Que muera la poesía en mi caja torácica
que ya no soporto el dolor al abrazarme tan fuerte a mi misma
Estabas allí antes de nacer, mucho antes 
Te veo difuminado
arrastrando tus extremidades hacía mi, aletargado
¡qué dolor! cómo separarme, cómo impedírmelo
Efusivamente necesito tu aliento
te quiero cálido e imperfecto, te quiero mudo con ojos de cocodrilo
quiero que los límites los ponga la gravedad, no la desazón
equiparando el amor con el drama, siempre, 
que no se borran estos dolores de palabras
que no ves
que no vestirse
qué esculpido está el destino si uno confía en las maldiciones
tantas jodidas bromas infinitas
conquisté para mi reino cada centímetro imprudentemente de tu cuerpo.

Poesía original de Soraya Oliva

Deja un comentario