Vestigios abandonados que navegan en solitario.

Me convertí en las deudas que nadie salda,

en la azotea vieja y olvidada,

en el colchón con los resortes afuera,

en cigarros caducados,

en calles llenas de basura,

así habito el cuerpo oxidado que nadie busca,

la chatarra triturada que se degrada cuando alguien me toca.

así me apago,

en las caricias que nunca me diste        

 (y que siempre esperaba)

Así soy

silencios prolongados

en tu mente.

Poesía original de Mónica Olivares.

Deja un comentario