A través de mi ventana se podía observar una pequeña con el cabello desordenado, la mirada directa hacia la luna.
Su mano derecha le acomodaba el cabello cada vez que este se le colocaba en la cara y su mano izquierda frotaba sus ojos de vez en vez.
Con el viento su cabello bailaba y sus hombros temblaban regularmente.
Se sujetaba la cabeza y luego observaba de nuevo a la luna como que si en ella pudiera encontrar las respuestas a lo que tanto la estaba sofocando.
Cuando pasaba un avión era lo mismo, lo observaba fijamente hasta que saliera del panorama. Era como si deseara ser uno de los pasajeros que iba dentro.
Me intrigaba muchísimo, quería saber como era su cara. Pero su cabello era tan espeso y la luna estaba en mi misma dirección que no necesitaba voltear.
Se paraba firme y recta y luego respiraba profundamente, como intentando calmarse, luego dejaba salir el aire y se derrumbaba. Se sujetaba la cabeza por minutos y luego miraba la luna como si fuera a encontrar algo nuevo.
Entonces se escucharon los motores de un avión en la lejanía, a dirección contraria se aproximaba esta gran maquina. Entonces la niña volteo y me di cuenta que en realidad se trataba de una joven pero su estado de vulnerabilidad la hacia ver tan débil; Vi sus ojos marrones y lluviosos. Sus mejillas y cejas.. Sus labios gruesos y su cabello largo; Era idéntica a mi.
Prosa poética original de BMAR.
