Estragos de Lluvia

Y respirando percibo ese mágico olor que me recuerda, el dulce sentimiento de volverte a amar…

…Sentada tras mi ventana, los colores se van diluyendo, creando un mar de estupendos recuerdos que encaminan a una historia jamás perdida.

Extraño al ser maniático, al que el infinito, sólo era un sub-índice de su ingenuo mundo, que por fin yo pude dominar.

El agua de esta lluvia no la siento, es efímera, es vana, ya que en mi no yace más que llanto puro, que cae lentamente del manto galáctico que yo cree en el limite de mi imaginación.

Quisiera volver a sentir ese calor, y ahora, versátilmente, me quedaré aquí observando tú mundo ahora mío y en el construir un gran castillo color sol…

Prosa original por Itzel Nazarelly.

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