Lo que pasa cuando sueñas

Aún hoy,
su piel se escurre por dentro de la tuya.

Aún hoy,
aparcas tus ojos en el arcén de los recuerdos.

Aún hoy,
las sonrisas no pueden pagar el peaje necesario
para poder llegar hasta tus labios.

Sólo podrán hacerlo
si tiras de una vez a la luna por la ventana;
si dejas de buscar los trozos de lo que esa persona era,
entre lo que realmente es.

¿Y tu vida, qué será de ella?

Si te empeñas en seguir mirando al cielo
y soñar más de la cuenta,
simplemente intenta no volverte a dejar
atropellar por las estrellas.

Piensa al menos
que las nubes han girado hacia otro puerto,
donde quizá tu corazón si pueda echar el ancla.

Poesía original por Eros Ignem.

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