Soy amiga de esos que fueron errores que comete uno de joven (sueno como si tuviera más de 50 años), de esos que se acuerda uno de repente y solo siente como se tiñen los cachetes y las puntas de las orejas y ve uno rojo sangre y siente uno fuego subiéndole por la cara. Por esos solo siento momentáneamente esa sensación de querer que me trague la tierra, luego los convierto en historias para contar a amigos para reirme de mi misma un rato.
De los que no te dejan dormir por la noche, de los que te mantienen despierta porque les das vueltas y vueltas e intentas solucionar y arreglar y dejar de pensar en ellos, de esos soy víctima. La ansiedad no ayuda ya que se hace amiga de ellos, ¿cómo dicen? ¿el enemigo de mi enemigo es mi amigo?
Por lo general me gustaría poder hacerme una limpia de la memoria para no tener que recordar tantas (y disculpen la palabra) pendejadas.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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