Eran unos treinta o quizá más
los días que pacía con la viuda soledad
Prosperando nuestros lazos
sucumben y prosperan
los demonios que agasajo
y los devotos de la pena
ni nos visten ni nos rezan.
Eran treinta, quizá más,
perdí la cuenta la verdad;
nos sentamos en las chirlas
de espaldas a la mar
imaginando su dureza
y nuestra infame humanidad,
que estima a naufragados
sin saberlos ayudar,
somos nosotros, nos ahogamos
dándole la espalda al mar.
Eran treinta… ¿quién cuenta ya?
ya no somos, ya no estamos
y me tragó la soledad.
Poesía original de Joan F.
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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