Una vez me dijeron que era como
los trenes de alta velocidad:
que a veces hacía parada en las estaciones
y otras pasaba de largo y daba vértigo subir a mi tren.
¿Qué le voy a hacer si tengo una vida que no cabe en los andenes
y solo quiero descarrilar para poder echar a andar
sin banderas ni fronteras?
Necesito a alguien sin prisa a mi lado.
Que sea capaz de esperarme
pero no a esperar nada de mí.
Estoy sentada mirando a que lleguen noticias del sur
para así poder irme de aquí
y perder el norte.
Soy mucho de olvidar mi rumbo
y luego no saber dejar de correr.
Que si viene lluvia no pasa nada
que mojarse limpia el alma
y luego te sientes con menos peso en la espalda.
He pintado de blanco la pared de mis fracasos
para darme una oportunidad
y volver a empezar.
La vida es un cambio de aires constante,
y aquí ha venido un vendaval.
Pienso dejarlo todo atrás
y volver a empezar.
Poesía original de Alba González
Publicado por Cadaveres
De niño mi familia creía que la terapia era para los locos y los locos estaban locos por creer necesitarla. Como buen loco, seguí y termine una carrera en el campo de la salud mental, buscando entenderme y ayudar a otros a hacer lo mismo. Para mi sorpresa, encontré lo que quería no donde buscaba, si no en las letras que tanto había intentado dejar de lado como un pasatiempo. Por medio de la poesía, encontré mi voz y comencé e largo camino de entenderme.
Escribo poemas de salud mental: como afecta nuestra relación con nosotros mismos y con los demás, como somos percibidos por los demás como esto afecta las percepciones que tenemos de nosotros mismos, como intersecciona con nuestras múltiples facetas de nuestra experiencia de vida. Por medio de mis letras espero invitar a otros locos a explorar, entender y aceptar quienes somos, a encontrar su propia voz y sus propias palabras.
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