Le temo al fracaso.

Mas que a la muerte y los insectos, me aterra fracasar. Mi cerebro esta harto de tanta preocupación y no puedo con mis nervios. Mi cuerpo se la pasa cansado y aun así, siento que no trabajo lo suficiente. No tengo fé en nadie, no confío en nadie y no quiero amar a nadie.

Es mi turno de sacrificarme; de abandonar mis sueños y cambiar mis metas. Es mi deber como la mayor, no tengo opción.

Quiero llorar mucho pero no tengo tiempo ni para eso. Quisiera poder irme… Ojalá todo fuera tan fácil.

Mi vida es una rutina y soy infeliz, de igual modo no puedo abandonarlo porque tengo que sobrevivir.

Ojalá mi país no fuera tercermundista y las oportunidades no fueran tan cerradas. Ojalá hubiera nacido talentosa o muy inteligente… Solo esos sobresalen fácil; ¿pero yo? Yo estoy en el limbo esperando un milagro sin creer en Dios. Luchando sin espada, como esclava intentando respirar. Como pez de mascota; atada a 4 paredes, con deseos de nadar en el océano pero atrapada en un cristal.

Prosa original de BMAR.

Deja un comentario